Tuna de Derecho de Salamanca



Breve historia de la Muy Noble Tuna de Derecho de Salamanca,
de como empezó todo y de como continúa su andadura.

"Al principio todo era una gran bola de fuego..."




En los albores del siglo XIII, al amparo de los estudios catedralicios, que más adelante se conocerán como Estudio General y actualmente como Universidad, surgen los primeros movimientos estudiantiles ligados a la tradición de la Tuna.

Ya el Arcipreste de Hita recoge en varias de las escenas de su Libro del Buen Amor (1348) la existencia de "escolares que andan mujeriegos" y que "andan de boda en boda".

Otros autores posteriores, como Lope de Vega o Cervantes, describen varias de las actividades que han caracterizado y caracterizan a los tunos de hoy y de siempre, como las rondas (en "La Tía Fingida", de Cervantes), los viajes en derredor del mundo universo, los "parches", los motes, etc.

El concepto de Tuna tal y como hoy lo conocemos, posiblemente se inicie a mediados del siglo XIX, con la 
secularización de la Universidad, constituyéndose el grupo musical receptor de las mas diversas y añejas tradiciones estudiantiles, y otras que no lo son tanto.

De sobra es conocido que el traje habitual de los estudiantes universitarios de la Edad Media, el Renacimiento y el Barroco era el manteo, una sotana parda.

La vestimenta que actualmente se emplea proviene de una amalgama de tradiciones: la chaqueta, adornada con faroles, es propia de los caballeros de las órdenes militares del siglo XVI, al igual que los gregüescos, pantalones acuchillados para montar a caballo; la beca procede del distintivo empleado por los alumnos de los diversos Colegios Mayores y Menores que se establecieron en las universidades desde el siglo XIV, distinguiéndose unos de otros por su color, actualmente trocado por el propio de cada facultad; las calzas eran los pantalones tradicionales empleados por los hombres de todo rango y condición, y la capa hunde su historia hasta lo insondable.

Otra de las más rancias tradiciones, la del novataje, procede de la propia tradición universitaria, por la cual toda persona que ingresaba en la institución era sometida a diversas pruebas de capacitación con el fin de demostrar su templanza, valor y aptitudes. Ya en los estatutos de los primeros Colegios Mayores, como el de San Bartolomé (1401), se indican las diversas funciones que debían de cumplir únicamente los "nuevos". 

Tenemos constancia fotográfica de la existencia de la Tuna de Derecho por lo menos desde 1928, y posiblemente desde épocas muy remotas ya existieran tunos leguleyos.

La Tuna de la Facultad de Derecho se refunda en 1985. Desde entonces y hasta ahora, amplio es el bagaje de ella y de sus miembros, recorriendo toda España, toda Europa, América, Australia, etc., y llenado un currículum causante de asombro.